Erlang en Sistemas de Alta Concurrencia: Donde Cada Milisegundo Cuenta

por Walter Blanco··74 votos

Cuando enfrenté la necesidad de construir un sistema que soportara decenas de miles de conexiones simultáneas sin comprometer la latencia, Erlang se convirtió en mi elección por defecto. Esta tecnología, aunque no tan popular como otras, ofrece una concurrencia y una tolerancia a fallos que superan las expectativas. Erlang fue desarrollado originalmente para la industria de telecomunicaciones y su rendimiento en sistemas distribuidos es difícil de igualar.

Uno de los mayores desafíos fue comprender las diferencias fundamentales en la gestión de procesos. A diferencia de otros lenguajes, en Erlang, cada proceso es extremadamente ligero y aislado, lo que permite manejar millones de procesos simultáneamente. Esta capacidad es crucial cuando cada milisegundo cuenta, especialmente en aplicaciones donde cada momento de inactividad podría traducirse en una pérdida considerable de usuarios o ingresos.

Además, el modelo de supervisión de Erlang asegura una fortaleza sin igual contra fallos inesperados. Al diseñar un sistema con una jerarquía de supervisores, tuve la tranquilidad de saber que incluso si un proceso fallaba, otro tomaría su lugar instantáneamente, manteniendo el sistema operativo sin interrupciones.

En mi experiencia, mientras otros frameworks luchan con problemas de concurrencia y escalabilidad, Erlang se adelantó ofreciendo soluciones elegantes y efectivas. Trabajar con este lenguaje no solo resolvió mis necesidades actuales, sino que también cambió mi percepción sobre cómo los sistemas deberían manejar la concurrencia.