Cuando Zig Entró en mi Radar: Eficiencia y Sorpresas en Desarrollo de Software
Creí que ya conocía lo mejor en lenguajes de programación hasta que enfrenté problemas de eficiencia en un proyecto reciente. Fue entonces cuando descubrí Zig y su promesa de rendimiento sin igual. Zig no es solo otro lenguaje: su manejo de la memoria y la concurrencia me forzaron a replantear conceptos que daba por sentados. La capacidad de hacer compilaciones cruzadas con una facilidad inesperada resolvió varios problemas que arrastraba tiempo atrás.
Más allá de resolver problemas inmediatos, Zig me sorprendió por la claridad con que se puede escribir código eficiente. La manera en que lidia con la gestión del stack y el heap, minimizando el uso de memoria, optimiza cualquier aplicación que busque máxima velocidad y control. A menudo, ni siquiera necesitamos un garbage collector, y ese nivel de control es invaluable.
Zig transforma la manera en que pienso sobre el desarrollo de software de sistemas y me empuja a ir más allá de las soluciones convencionales. Si buscas una herramienta que optimice cada byte y ciclo de CPU, Zig merece un lugar en tu caja de herramientas.