Por qué integré Docker y SELinux en mi flujo de desarrollo: seguridad sin complicaciones

por Rafael Serra Moreno··80 votos

Integrar Docker y SELinux en mi flujo de desarrollo no fue solo una decisión técnica, fue una reacción a las crecientes demandas de seguridad sin sacrificar agilidad. Enfrenté un problema de conformidad en un proyecto sensible, donde una brecha potencial podría haber significado un desastre. Decidí que depender únicamente de Docker para el aislamiento de procesos no era suficiente.

Al explorar SELinux, descubrí cómo su control de acceso obligatorio complementa la contención de Docker, ofreciendo una capa adicional de protección deseada. El desafío fue configurar ambos para trabajar juntos sin causar una fricción constante en el desarrollo diario. Con configuraciones cuidadosas y algunas pruebas exhaustivas, logré un entorno donde la seguridad no entorpece la productividad.

Este enfoque combinado no solo aseguró los contenedores frente a las vulnerabilidades tradicionales, sino que también fortaleció el control sobre las operaciones ejecutadas dentro de ellos. Si los contenedores cambiaban de estado inesperadamente, SELinux tenía políticas en vigor para prevenir el acceso no autorizado, proporcionando una seguridad contextual sin precedentes.

Implementar esta estrategia requirió un profundo entendimiento de los perfiles de SELinux y los permisos detallados de Docker, pero el impacto en la seguridad del proyecto bien justificó el esfuerzo. No hay marcha atrás cuando se obtiene un sistema que responde a posibles amenazas con elegancia.