Transformando las pruebas backend con Contract Testing: más allá de los mocks
La primera vez que mi equipo intentó integrarse con un servicio externo, los mocks se convirtieron en nuestra solución estándar para el testing. Sin embargo, esto pronto reveló grandes limitaciones, especialmente al intentar garantizar que las integraciones funcionaran sin problemas en producción. Fue entonces cuando descubrí el potencial del "Contract Testing". Esta técnica, normalmente pasada por alto, nos permitió verificar que ambos lados de una integración estuvieran alineados, asegurando que las expectativas de cada parte se cumplieran antes de implementar cualquier cambio. Esta metodología no solo previene sorpresas incómodas en el entorno de producción, sino que también promueve una comunicación más estrecha entre equipos internos y proveedores externos. Implementar Contract Testing en nuestro flujo de trabajo significó invertir tiempo en definir contratos claros y verificables, usando herramientas como Pact. Esto no solo mejoró la calidad de nuestro software, sino que también optimizó nuestro procesos de integración continua, reduciendo los costos de mantenimiento. Más importante aún, esta experiencia me convenció de que las pruebas contractuales no solo son para empresas de servicios masivos, sino que cualquier infraestructura que dependa de integraciones externas puede beneficiarse enormemente. Para aquellos interesados en profundizar en el tema, la documentación oficial de Pact es un excelente punto de partida.