Por qué SQL remained mi mejor aliado mientras otros viraban a NoSQL
Pocos desarrolladores pueden decir que han encontrado sus momentos más iluminadores mientras resolvían un problema de rendimiento en una base de datos SQL clásica. Ahí estaba yo, en medio de un proyecto que parecía inclinarse hacia la moda de NoSQL, empujado por la promesa de escalabilidad sin compromisos. Sin embargo, mi enfoque cambió al encontrarme con restricciones de consistencia y múltiples dependencias en transacciones complejas.
SQL, a menudo menospreciado en favor de soluciones más modernas, probó ser una verdadera joya escondida al acometer la tarea de mantener integridad y velocidad. En un entorno donde la integridad de los datos no es negociable, la utilización de características avanzadas como las vistas materializadas y las CTEs (Common Table Expressions) en PostgreSQL, me permitió no solo optimizar consultas, sino también manejar grandes volúmenes de información sin sacrificar consistencia.
Explorar las capacidades de un gestor de bases de datos relacional establecida me enseñó que, a veces, lo probado y verdadero ofrece un control y predictibilidad que los nuevos paradigmas simplemente no pueden proporcionar, algo fundamental en proyectos donde cada dato cuenta y los errores pueden ser costosos. Esto me llevó a revaluar las prioridades y a confiar, más que nunca, en herramientas bien dominadas, incluso cuando el entorno tecnológico apunta en otra dirección.