Rust en el backend: lo que realmente cambia frente a Go en proyectos medianos

por Neus Rodriguez Moreno··70 votos

Enfrentarnos a la elección entre Rust y Go para el backend de nuestro servicio fue el resultado de una necesidad específica de rendimiento y seguridad. Al desarrollar un proyecto mediano, nos preguntamos qué diferencia realmente a Rust de Go en un entorno productivo y no solo en demos o benchmarks teóricos. Esta pregunta se volvió crítica cuando empezamos a notar los cuellos de botella y las limitaciones en la gestión de concurrencia con nuestro enfoque actual en Go.

Rust nos sorprendió en varias áreas clave, especialmente en su enfoque en la memoria y seguridad sin recolector de basura. La promesa de cero costo para abstracciones y la mitigación automática de condiciones de carrera nos llevaron a repensar estructuras de datos comunes y patrones de diseño. El modelo de propiedad y las verificaciones en tiempo de compilación no solo mejoraron la robustez del código, sino que también cambiaron la manera en que abordamos la programación concurrente.

Uno de los mayores desafíos fue el ecosistema de librerías, más maduro en Go. Sin embargo, la comunidad activa de Rust y su rápido crecimiento significaron que las soluciones alternativas y contribuciones estaban a un clic de distancia. Experimentar con Tokio para async IO y Rocket para construir APIS robustas nos permitió observar mejoras significativas en tiempos de respuesta y gestión de recursos.

En último término, la transición a Rust nos forzó a repensar no solo la implementación técnica, sino también la arquitectura de cómo gestionamos tareas concurrentes y el flujo de datos. La curva de aprendizaje inicial es notablemente más empinada, pero el control ofrecido por el lenguaje y el rendimiento obtenido hacen de Rust una opción valiosa que ya no podemos ignorar en el diseño de backend.